México cerró 2024 con un nuevo máximo histórico en inversión extranjera directa (IED), al registrar 36 mil 872 millones de dólares, un incremento del 2.3% respecto de 2023, según datos oficiales de la Secretaría de Economía.
Este récord subraya la confianza de los inversionistas internacionales en el país y consolida a México como un destino clave para el capital extranjero en América Latina.
Estados Unidos se mantuvo como el principal socio inversionista, aportando el 45% de los flujos totales con 16 mil 513 millones de dólares.
Japón y Alemania ocupan el segundo y tercer lugar con participaciones del 12% y 10%, respectivamente, seguidos por Canadá (9%) y Países Bajos (5%).
Estos cinco países concentraron el 81% de la inversión recibida durante el año, según los registros oficiales.
Concentración sectorial y geográfica de la inversión extranjera
El sector manufacturero fue el principal receptor de la IED en 2024, acumulando el 54% del total.
Dentro de esta categoría, la industria de equipo de transporte destacó con el 50 % de la inversión, seguida por bebidas y tabaco (20%), equipo de cómputo (9%), química (6%) y metales básicos (4%).
Este patrón refleja la creciente demanda de manufactura especializada en México, impulsada tanto por el mercado interno como por las exportaciones.
En términos geográficos, la Ciudad de México lideró la recepción de capital extranjero con 14 mil 427 millones de dólares, lo que representa el 39% del total nacional.
Le siguieron el Estado de México (7%), Baja California (7%), Nuevo León (6%) y Chihuahua (4%).
En conjunto, las diez entidades con mayor inversión concentraron el 79% del flujo total.
El récord alcanzado en 2024 fortalece la posición de México en el escenario global como un centro de manufactura y exportación, en medio de la relocalización de las cadenas de suministro o fenómeno denominado ‘nearshoring’.
Sin embargo, en el contexto mexicano persisten desafíos relacionados con la infraestructura, la seguridad y la certidumbre jurídica, aspectos que los analistas consideran clave para sostener y aumentar los flujos de IED en los próximos años.