Busca:
Síguenos:
Él es ‘Lalo’ y su amor por la Isla Venados trasciende generaciones

Él es ‘Lalo’ y su amor por la Isla Venados trasciende generaciones

Eduardo Arvizu ha estado a cargo de ‘Lalito tours’ desde hace más de 35 años, siendo el sucesor de su padre quién llevaba el mismo nombre

Mazatlán, Sinaloa (Reacción Informativa). - La Isla Venados no sólo es su hogar y el de su familia, su pasión y entrega por el lugar no tiene límites, pues no únicamente está encargado de los recorridos, sino que también se dedica a preservar y cuidar la Reserva Natural y concientizar a los turistas y locales que la visitan.

La compañía comenzó con su padre, quien compartía el mismo nombre, la cual comenzó como un pequeño restaurante en la isla, que le ofrecía a los visitantes la posibilidad de adquirir alimentos y bebidas en el lugar, que poco a poco fue creciendo hasta convertirse en lo que es el día de hoy.

Su padre al igual que él, tenía un gran cariño por la isla, el cual se volvió aún más especial para familia desde su fallecimiento hace 11 años.

“Falleció ahí, sentado en una silla viendo al mar, como a él le gustaba” compartió Lalo, mientras señalaba la costa con nostalgia.

Agregó que su sucesor es su pequeño hijo de 12 años, quién también comparte el nombre familiar, Eduardo, a quién le encanta la vida playera y de vez en cuando le ayuda a su padre con las labores de los tours.

Una de las principales dudas de las personas que visitan el puerto es, ¿Por qué el nombre de Isla Venados?, a lo cual Lalo compartió la siguiente historia.

“Resulta que hace 35 años más o menos, mi papá viviendo aquí, antes de que fuera área natural protegida esta isla, introdujeron dos venados, él y una persona que tenía un anfibio, a lo cual al venado desgraciadamente lo mataron los pescadores allá en la esquina, y quedó la venada sola aquí, el nombre original era ‘Isla de en medio’, pero desde ese entonces que la venada quedó sola, se acercaban mucho con nosotros , le empezamos a dar que manzanas, los turistas se acercaban con ella y le daban comida, la venada se la llevaba por toda la playa, entonces la gente cuando venía empezaba a decir ‘Quiero ir a la isla, la de los venados’, por el venado que había aquí, entonces ya se le quedó ese nombre” contó.

Actualmente Lalo sigue residiendo en la Isla y viaja al puerto diaria mente para ofrecer no sólo el traslado, sino también actividades como banana, kayak, snorkel, paddle board y por supuesto, el memorable puesto de comida con el que todo comenzó.