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FMI recorta pronóstico de crecimiento para México en 2019 y 2020

FMI recorta pronóstico de crecimiento para México en 2019 y 2020

En su informe 'Perspectivas Económicas Globales', el organismo ajustó sus predicciones de 2.1% a 1.6% para este año y de 2.2% a 1.9% para el próximo

Ciudad de México.- El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó este martes los pronósticos de crecimiento para México en 2019 y 2020.

Estima que este 2019 y en 2020 el Producto Interno Bruto (PIB) de México crecerá 1.6 por ciento y 1.9 por ciento, respectivamente, comparado con el 2 por ciento de 2018.

“En México, ahora se pronostica que el crecimiento se mantendrá por debajo del 2 por ciento en 2019-20, una reducción cercana al 1 punto porcentual para ambos años con respecto a octubre. Estos cambios, en parte, reflejan cambios en las percepciones sobre la dirección de las políticas en la nueva administración del país”, señaló en el informe Perspectivas Económicas Globales, presentado a la víspera del inicio de sus Reuniones de Primavera 2019 en Washington.

Las nuevas proyecciones son 0.5 y 0.3 puntos porcentuales debajo de lo estimado en la actualización hecha en enero (2.1 por ciento para 2019 y y 2.3 por ciento para 2020) y 0.9 y 0.8 puntos porcentuales inferiores a los pronósticos publicados en octubre del año pasado; son las más conservadoras entre los organismos internacionales.

La causa del ajuste, según la economista jefe del FMI, Gita Gopinath, es la incertidumbre política que, consideran, continuará pesando en el crecimiento del país, esto por el impacto que tiene sobre la inversión nacional y extranjera.

“Sobre todo la incertidumbre de política continuará siendo un factor importante en el futuro en cuanto a las perspectivas de crecimiento de México”, detalló.

Los motivos por lo que el organismos recortó las proyecciones para México fueron básicamente dos.

“Hemos revisado a la baja el crecimiento en relación al pronóstico de enero y octubre por una combinación de factores. La política monetaria se ha tornado más restrictiva de lo que se esperaba antes. En segundo lugar, debido a las incertidumbres políticas relacionadas al nuevo gobierno y eso tiene repercusiones sobre la inversión”, destacó..

La incertidumbre se erige como un factor importante tanto a nivel interno como internacional en las perspectivas de México, apuntó Gian Maria Milesi-Ferretti, director adjunto del departamento de Análisis del FMI, pero también reconoció que las tensiones comerciales con el vecino del norte, han hecho lo suyo.

“México también ha sido afectado en el último par de años por las tensiones comerciales con Estados Unidos, el acuerdo comercial todavía no se ha ratificado y eso resultó en presiones sobre el tipo de cambio y en una política monetaria más restrictiva y esos factores que han frenado el crecimiento económico”, expuso.

La semana pasada, el Banco Mundial ajustó su pronóstico del crecimiento del PIB de México en 2019 y 2020 a 1.7 y 2 por ciento, respectivamente, esto atribuido a “las preocupaciones de los mercados por las señales un tanto contradictorias con respecto al curso futuro de la política monetaria".

Respecto a otras variables económicas, el FMI explicó en el informe que la inflación anual en México en 2019 será de 3.8 por ciento y bajará a 3.1 por ciento en 2020. En tanto, estimó que la tasa de desempleo repunte a 3.5 por ciento y 3.6 por ciento, respectivamente, desde el 3.3 por ciento en 2018.

No retrasar las reformas estructurales En México, donde los diferenciales soberanos se han ampliado significativamente desde octubre, “es esencial evitar el retraso de las reformas estructurales necesarias, ya que esto crearía una incertidumbre adicional perjudicial para la inversión privada y el crecimiento del empleo”, advirtió el FMI en su informe Perspectivas Económicas Mundiales de abril.

Entre las recomendaciones de políticas necesarias para nuestro país, el organismo indicó que mantener el plan de consolidación fiscal a medio plazo y posiblemente apuntar a una reducción aún mayor del déficit, estabilizaría la deuda pública, elevaría la confianza y crearía espacio tanto para responder a los choques como para acomodar las necesidades de gasto relacionadas con el envejecimiento.

“Siempre que la inflación siga siendo moderada y las expectativas estén bien ancladas, la política monetaria puede mantenerse acomodaticia con un margen para reducir las tasas si es necesario”, precisó en el documento.

Con información de El Financiero.

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