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¿La mano que mece la cuna?

¿La mano que mece la cuna?

Dos personajes importantes en la administración de Andrés Manuel López Obrador, podrían destapar una "cloaca" mayor a la que ya existe

Sin lugar a dudas hay dos cosas que no se pueden ocultar; comida sin refrigerar y un político sucio ¿por qué? Pues porque aunque más se empeñen en esconderlo, el olor delata la putrefacción, igual a lo que ocurre con el gobierno de la ‘Cuarta Transformación’.

Comenzando desde Mario Delgado, el abogado del diablo con trono en las filas del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el amado líder al frente de este partido y mano derecha del presidente Andrés Manuel López Obrador, que dio luz verde a la candidatura de Félix Salgado Macedonio, candidato a la gubernatura de Guerrero y acusado por cinco mujeres bajo los cargo de violación sexual, ¿qué dijo AMLO de esto? Simple y sencillamente “ya chole”.

Pero retomando el caso de Mario Delgado, recientemente se destapó el ‘tupper’ con ensalada de atún que tenía tres semanas sin refrigerar; “Mario Delgado fue discípulo de NXIVM, la secta de esclavas sexuales de Raniere”, se lee en el encabezado de uno de los diarios más importantes y críticos del país, ahora tiene sentido el que haya defendido a Salgado Macedonio ¿verdad?.

El siguiente acontecimiento y que cronológicamente fue el primero en alarmar a los que tenían un gramo extra de masa encefálica, fue el nombramiento de Manuel Bartlett al frente de la Comisión Federal de Electricidad (que ha tenido ya dos apagones masivos sin explicación y que generó pérdidas millonarias).

Pero ¿qué tiene que ver él, si es un funcionario de la total confianza de AMLO? Pues casi nada, salvo que es uno de los ‘dinosaurios del PRI’ (justo de donde salió AMLO), o que fue uno de los participantes en el fraude electoral de 1988 en donde el sistema ‘se cayó’ y le dieron el voto ganador a Salinas de Gortari, además de que posee una fortuna 16 veces mayor a la reportada, e incluso fue acusado por dos homicidios; el de el agente de la DEA, Enrique Camarena, y por el que encarcelaron a Caro Quintero (posteriormente puesto en libertad mágicamente y que hasta la fecha no han podido recapturar) y el asesinato del periodista Manuel Buendía. Pero la fichita no es él ni Mario delgado, los lobos visten piel de cordero.