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Cultura y Coyuntura

Cultura y Coyuntura

El sueño de los mexicanos por tener una casa donde habitar, ver crecer a la familia, convertirla en lugar de resguardo y seguridad, así como el centro de operaciones para desarrollar su vida económica, política, social y cultural se ha transformado en una pesadilla, ya que cada vez es más difícil obtener una casa dados los enredos burocráticos

Es muy importante que diversas organizaciones sociales de la entidad organicen un FORO ESTATAL SOBRE VIVIENDA, ya que en la actualidad el tema ha entrado en una fase crítica no solo porque las políticas públicas y las leyes que tienen que ver con el derecho a la vivienda se han pervertido, sino porque cada día crece el número de despojos de las casas de los trabajadores mexicanos a manos de las empresas inmobiliarias y el gobierno. Sobre todo ahora que están a punto de irse pareciera que tratan de hacer el mayor daño posible.

El sueño de los mexicanos por tener una casa donde habitar, ver crecer a la familia, convertirla en lugar de resguardo y seguridad, así como el centro de operaciones para desarrollar su vida económica, política, social y cultural se ha transformado en una pesadilla, ya que cada vez es más difícil obtener una casa dados los enredos burocráticos, los procesos “legales” y la corrupción que, al final del día, quienes salen perdiendo son las familias pobres del país.

En efecto, por décadas el régimen político que dominó nuestra nación, no solo desatendió el bienestar de los trabajadores sino que favoreció el enriquecimiento de unas cuántas empresas inmobiliarias (varias de ellas transnacionales), que han hecho de las viviendas de interés social una fuente de jugosos negocios, propiciando en la actualidad, junto con otros factores, una crisis de vivienda que afecta fundamentalmente a las familias más vulnerables.

Sinaloa es un buen ejemplo de esta situación porque a la par que se fue construyendo el espacio urbano en las principales ciudades de la entidad, se propició una jugosa acumulación de capital dada por las invasiones pactadas y el despojo de terrenos ejidales, privados o de reservas estatales que llevaron a cabo poderosos terratenientes urbanos en contubernio con los gobernantes en turno. Al mismo tiempo, se creó un gran negocio y una fuente de control político electorero por parte de los líderes de colonias e invasiones al servicio del gobierno y su partido que han obstaculizado la regularización de la tenencia de la tierra, creando un gran rezago en la escrituración de los terrenos y un mundo de inseguridad e incertidumbre en el patrimonio familiar.

Asimismo, la construcción de unidades habitacionales con materiales de mala calidad y establecidas en zonas de riesgo, como lo han demostrado una y otra vez las inundaciones de Infonavit Humaya o Valle Alto en Culiacán, o Jabalíes, La Floresta y muchas más en Mazatlán, por poner sólo unos ejemplos, terminan siendo abandonadas. Pero no solo son abandonadas por su ubicación y la mala calidad de los materiales con que fueron construidas, sino porque los créditos otorgados se firman con cláusulas leoninas que hacen que, dadas las fluctuaciones de empleo, ingresos y las posibilidades de pago, al final los trabajadores no puedan ponerse al corriente de sus mensualidades y pierden sus casas.

Es el caso del INFONAVIT que en forma totalmente ilegal vende la cartera vencida a ambiciosas empresas. Estas, a través de despreciables despachos de cobranza y juicios “legales” totalmente inmorales, intimidan y despojan de sus casas a las familias “morosas”. Enseguida rematan en subastas, fuera de la ley, esas casas que terminan en manos de las empresas inmobiliarias que, finalmente, con una mínima remodelación, las venden a precios que no cualquier trabajador podría pagar. Y en todo esto tienen metidas las manos toda una red de corrupción encabezada por funcionarios nacionales y estatales del INFONAVIT.

A esos problemas fundamentales que son, en resumen: el rezago histórico en la regularización de la tenencia de la tierra y la falta de servicios públicos, por un lado, y la crisis generada por el negocio inmobiliario que expulsa a los trabajadores más desfavorecidos de su derecho a hacerse de una casa dónde fincar su futuro, tenemos que sumarle la creciente demanda de vivienda por parte de los matrimonios jóvenes que viven en casa de sus padres, de las madres solteras que buscan proteger a sus hijos y aquellos fenómenos sociales como el de los desplazados de la sierra de Concordia y de otras partes del estado, o el robo de los fondos de vivienda que han hecho los líderes de sindicatos como el de maestros en su sección 53, o los daños ocasionados por la naturaleza como las inundaciones de este año en el centro y norte de la entidad.

Y todo ello en un desarrollo urbano sin proyecto, que no considera la necesaria equidad en las inversiones para mejorar la calidad de vida de todos los habitantes en su conjunto.

En suma, el problema de la vivienda está haciendo crisis, afectando sobre todo el derecho de los trabajadores de bajos recursos a una vivienda digna para construir una vida digna.

Por esas razones, es de aplaudirse la iniciativa de organizaciones sociales como la Asociación Civil “Amor por mi casa”, el Movimiento Amplio Social Sinaloense (MASS), el Comité de desplazados de la sierra de Concordia, la organización “Caminos de Esperanza para los desplazados” del norte de Sinaloa, el Movimiento Magisterial “Somos más que 53”, el Colectivo EXCEUAS, el colectivo Círculo Tinto, las Mesas Directivas de varios asentamiento irregulares como los de CANACO, 13 de Abril, San Francisco II, entre otras.

Tal vez sus objetivos sean pretensiosos: 1.- Hacer un diagnóstico de la situación problemática de la vivienda en Sinaloa; 2.- Reivindicar el derecho humano a una vivienda digna y 3.- Proponer Reformas legislativas y Políticas públicas para la vivienda popular a los nuevos gobernantes y legisladores del país y de Sinaloa.

Sin embargo, los Temas son fundamentales: 1.- Problemática sobre vivienda en Sinaloa; 2.- Asentamientos irregulares, tenencia de la tierra y financiamientos; 3.- Créditos, Vivienda y desarrollo urbano; 4.- Fraudes, Fenómenos naturales y Servicios para una Vivienda digna.

El domingo 28 de Octubre es buena fecha. Enhorabuena.

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