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Cultura y Coyuntura

Cultura y Coyuntura

La política se huele por todas partes. En las redes sociales se viven polémicas interminables.

LA POLÍTICA SE POPULARIZA

El contagio es tremendo. Parece epidemia. En todas partes escuchas la renegadera de la gente y su conclusión rápida: “Ya estuvo. Voy con MORENA”, “Yo voy a votar por López Obrador”, “Yo voy a votar por ya sabes quién”. Los que tienen carro cuando van a llenar el tanque, se les puede escuchar echando pestes del gobierno y contra los abusivos aumentos a la gasolina. Igual sucede cuando las señoras van al mercado o al súper, igual con los pescadores o los productores del campo, no se diga los profesores y los trabajadores de la Salud. Los chavos de las escuelas se burlan del candidato oficial. Y no falta quien remate con sarcasmo: “Pa’ que sigas votando por el PRI”.

En verdad, todo mundo, sea pobre o rico, del rancho o de la ciudad, hombre o mujer, joven o adulto, todos se han convertido en agentes del cambio. Todos hacen sus propios sondeos y encuestas. Incluso pequeños grupos se han organizado para llevar a cabo jornadas de votación donde le piden a los transeúntes que anoten sus preferencias para presidente de la república, o para senadores y diputados federales o para presidente municipal. Y la gente responde, se involucra. La política se huele por todas partes, se populariza. En las redes sociales se viven polémicas interminables. Algunos usan sus argumentos con información fresca. Otros con lenguaje florido arremeten visceralmente contra todo lo que signifique PRI, gobierno o políticos, a los que identifican como “¡rateros!”. También corren por las redes sociales las zarandeadas que Tatiana Clouthier y Yeidcol Polevsky les han propinado a los representantes y coordinadores de campaña de Anaya, Meade y Margarita Zavala. Los progobiernistas del PRI y del PAN no hallan argumentos que no reciban andanadas de respuestas de ciudadanos hartos. La población está muy, muy enojada.

Sorprende que esa ola de indignación y de hartazgo pueda verse en personajes que uno no creería. En Guerrero un alto jerarca de la iglesia católica se subió a un helicóptero y voló hasta la sierra para entablar una plática con otro alto jerarca -pero del narco-. Éste último respondió a la petición que le hizo el religioso de que su cártel detuviera la ola de asesinatos de candidatos y sacerdotes de los últimos meses. El narco reviró diciendo que lo harían con la condición de que los partidos del gobierno dejaran de andar repartiendo dinero y despensas para que la gente votara por sus candidatos. La condición era que dejaran que la gente votara por quien quisiera.

También algunos grupos empresariales como el de la COPARMEX han buscado influir para que las campañas tengan mayor contenido y los candidatos respondan con propuestas viables a los problemas del país. Otros grupos, de los ricos más recalcitrantes, lo han hecho al viejo estilo: exigir al gobierno que continúen cumpliéndoles sus caprichos privatizadores.

Así, la sociedad entera está metida en el ajo. Nadie, ni los indecisos están al margen. Es una oleada de la sociedad toda. Las diversas encuestadoras han presentado resultados, si bien diferenciados, todas muestran la misma tendencia: AMLO a la cabeza, rompiendo su propio techo de preferencias. Anaya en segundo lugar, muy lejos del líder. Y Meade sin hallar la puerta, haciendo eventos desangelados, en lugares cerrados, con gente aburrida escuchando un discurso que nadie cree.

En Sinaloa, por ejemplo, Meade vino con un programita para dar Certificados con su firma comprometiéndose a ¡CONOCER! las 3 necesidades más urgentes de cada uno y las tres más urgentes del país para que siendo presidente formule soluciones específicas (¡¡!!). Con eso quiere ganarse a la gente. Si rompiera con Peña Nieto y dijera las cosas por su nombre tal vez los mexicanos podrían empezar a escucharlo, pero obvio que no se pondrá, él mismo, la soga al cuello.

Todo hace parecer que habrá un hito histórico este año: perderá el PRI las elecciones a manos de la izquierda social. Ganará López Obrador la presidencia y seguramente varias gubernaturas, así como muchos escaños en la cámara de diputados y senadores. Los candidatos a presidentes municipales y diputados locales seguramente quedarán, en buena cantidad, en manos de los “morenos” y sus aliados. En Sinaloa las encuestas ponen muy alto a Rocha Moya y al Químico Benítez en Mazatlán.

No obstante, el país se está convulsionando. Hoy está más claro que quienes mal gobiernan el país continuarán aferrados al afán de ganar a toda costa, cueste lo que cueste, incluso con trampas y mano dura si la cosa se pone fea para ellos. Botones de muestra hay muchos: no transparentan los convenios firmados por el gobierno con el dueño de Facebook para manejar los datos de los usuarios de esa red. Tampoco aclaran el escandaloso uso de la información de 50 millones de usuarios de Facebook para fines de manipulación comercial y electoral por parte de la empresa Cambridge Analitycs que, se dice, fue contratada por el PRI para tratar de influir en las preferencias de los electores mexicanos. Ya empiezan a tratar de crear la percepción de que hay un “empate técnico” ente AMLO y MEADE (Vgr. El Sol de México del corrupto Vázquez Raña), lo cual a estas alturas es absurdo.

El asunto está en que la rueda de la historia sigue girando y lo que está ya en bancarrota tendrá que ser sustituido por una nueva etapa social. Vivimos hoy una noche oscura de la decadencia del sistema. Los ajustes que se le habían venido haciendo ya no son suficientes para prodigar bienestar a la población, no hay crecimiento económico, ni credibilidad en el sistema político. Lo peor, existe una inmoralidad de los gobernantes y de los empresarios más arbitrarios que se puede afirmar que el peor y más corrupto gobierno de todos los tiempos es el de Enrique Peña Nieto.

No por nada los mítines de AMLO se ponen a reventar. Con esa gran oleada de participación ciudadana AMLO tiene grandes probabilidades de ganar. Y a decir verdad, los mexicanos ya merecemos un respiro ante tanta desfachatez. El problema está en que el monstruo siga trabajando para hacer un mega fraude de dimensiones nunca antes vistas en México. Ojalá que se detengan a tiempo. Así sea.

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